En sueños rojos tú lavas mi corazón de las lastimas de los años pasados. No tengo idea de por qué ni cómo, pero has conquistado mi voluntad. Siempre hay dudas, y siempre harán dudas; es la manera de ser humana. Pero día por día tú cambias mi mente y me guardas en tus brazos.
No comments:
Post a Comment